Luego de su adorable sonrisa y su delgada cintura, sus ojos deben ser uno de mis paisajes favoritos. Muchos dirán que no tiene nada de especial, que son unos simples ojos negros. Pero cielo, lo que ellos no pueden ver, es lo que se esconde detrás de tus cuencas.
Tu alma, que es tan transparente. Porque sabes que eres la sentimental de las dos, que yo no soy más que una maldita piedra. Que demostrar lo que siento me es difícil, no me gusta que me lean.
¿Recuerdas el otro día cuando te dijeron que no podías? ¿Cuándo tus ojos se cristalizaron y tu boca formo una mueca? Todo para evitar soltar lágrimas. Te miré, sufrí contigo
pero no lo reflejé.
Pero tú,
tú y esos malditos ojos que me revolucionan el alma parecen atravesar el muro que construí con tanta dedicación. Esos ojos cual agujero negro, tragando toda la luz a su paso
y no me molestaría que también a mí me tragasen. me vuelven paranoica. ¿Me lees? ¿Entiendes lo que siento?
¿Tú sientes lo mismo? ¡Mírame! Estoy muriendo encerrada en mi propia fortaleza...
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